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EL ZAPATEO CRIOLLO 🎶

EL ZAPATEO CRIOLLO

Por Manuel Acosta Ojeda

Muchos países latinoamericanos son dueños de un baile donde se utiliza la destreza de los pies, con calzado o sin él, al que denominan “zapateo” o “zapateado“, derivados principalmente del andaluz, con influencias del canario, el catalán, el gallego y el castellano.

El Zapateo Criollo
✅ Imagen: El zapateo Criollo 👣 en Perú – Chincha | Cañete | Ica

En Cuba se le conoce como “zapateo cubano“; “jarabe tapatío” en México; en Argentina como “malambo“; en el Perú como el “El zapateo criollo“. En los dos primeros, la danza es de parejas mixtas y los últimos sólo de varones.

Consolidada la dominación española sobre sus colonias, de las cuales la más beligerante era el Perú, empiezan a llegar españoles en mayor cantidad, acompañados de sus esclavos negros los que llegaban desde las Antillas y traían costumbres ya mestizas creadas en el Caribe, sobre todo la música y la danza. Es posible que de Cuba llegaran instrumentos diversos, de los que solamente se adaptaron a nuestras costumbres: el güiro, calabazo, y la quijada de burro, sumados a la guitarra, la vihuela, el laúd y la bandurria, sin olvidarnos del arpa y el violín que ya existían por estos lares, traídos por los conquistadores.

Con respecto a nuestro “Zapateo” o “Contrapunto de Pasadas” podemos decir que es un desafío que se desarrolla con golpes de pies (planta y talón) y con percusión corporal, entre dos bailarines. El único acompañamiento musical para este duelo, es una guitarra, cuyo ejecutante es escogido de mutuo acuerdo de los participantes, al igual que la elección del Juez, con prestigio de conocedor e imparcial, quien proclamaría al ganador; la melodía puede estar en modo mayor o menor.

LAS REGLAS DEL CONTRAPUNTEO 📋

La deciden los contrincantes, pudiendo ser como mínimo de “5-3”, lo que significa que de un máximo de 5 pasadas, quien gane 3 será el vencedor; extendiéndose a veces –por mutuo acuerdo– a “7-4”; “9-5” etcétera.

Era el año de 1947, estábamos en la casa de Carlos Hayre en Surquillo, cuando vimos por primera vez un “contrapunto de pasadas amistoso” entre los hermanos Soto de la Colina, apodados cariñosamente “Punta” y “Colora’o”, su forma de “zapatear” era totalmente diferente de los que luego veríamos por 1950, en casa de don Porfirio Vásquez. Ellos golpeaban el piso con el pie entero, de vez en cuando con la planta o con el talón, utilizando las palmas abiertas para hacerlas sonar contra su cuerpo, de la forma como hasta ahora se zapatea en Cañete y Chincha, fue Amador Ballumbrosio la mejor muestra.

Porfirio nos contó como “inventó” el zapateo actual. Rosa Elvira Figueroa, directora del grupo “Perú, canta y baila”, lo confundió con su hermano Carlos y lo invitó a dar clases de zapateo. Sabía Porfirio que la señorita Figueroa buscaba el zapateo norteamericano que había hecho famoso a Carlos –el “tap”–, muy distinto al peruano. Al no encontrar a su hermano, estuvo “matinée, vermouth y noche” del viernes, sábado y domingo, viendo en el cine bailar a Fred Astaire. El “tap” se acompaña con orquesta y en otro compás, por lo que con su gran ingenio adaptó al compás de la guitarra criolla, su zapateo; de allí vendría el velocísimo y agradable repique de punta y taco que aplaudimos actualmente.

Tomado del Suplemento Variedades del diario El Peruano.

MÚSICA – EL ZAPATEO CRIOLLO

Música Afroperuana 👣 🌴

Delivery INNECESARIO

POR UN ANTOJO un DELIVERY INNECESARIO

El costo ambiental de un solo delivery INNECESARIO es de más de 150 años de contaminación (sin considerar que el polipropileno a veces usado se degrada en +1000 años).

Nos referimos al delivery de comida, a donde se fueron los últimos aveces de no utilizar bolsas en los supermercados? de la noche a la mañana se empezó a utilizar de nuevo las bolsas de plástico, guantes “desechables”, gorro quirúrgico… Y solo por un antojo? que tal vez no queramos te llegue de yapa el coronavirus, en este aislamiento social por la pandemia COVID-19.

DELIVERY INNECESARIO EN COVID-19
Consecuencias de un Delivery INNECESARIO en ICA PERÚ / COVID-19

Todavía estamos a tiempo de cambiar de rumbo, la necesidad de trabajar esta pero a costa de nuestro planeta? por solo un antojo? las imágenes lo dicen todo. La decisión la tienes tú.

DELIVERY DE COMIDA!!! en el PERÚ

Historia del Cerro Saraja

Cuantas veces hemos admirado desde abajo el Cerro Saraja y hemos reafirmado su grandeza una vez que llegamos a su cima. Desde pequeños, los iqueños ascendimos a él durante paseos dominicales con nuestros hermanos, padres y/o amigos, sintiendo regocijo y felicidad al llegar a su cumbre, tocando la cruz de madera en lo alto y desde allí observando el panorama iqueño en todo su esplendor, el verdor del valle, el Templo de Luren, el Colegio San Luis Gonzaga, la Iglesia San Francisco y otros lugares apreciados y queridos por nuestros coterráneos.

Años atrás, muchos habitantes de Ica acostumbraban realizar competencias en la madrugada, para ver quién o cuál grupo era el primero en subir a Saraja.

Narración antigua y actualidad Una narración antigua, publicada en la Voz de Ica, explica cómo los escolares  se dirigían a Sajara no sólo para regodearse jugando en los arenales, sino también para refrescarse en las aguas de su Laguna llamada también Saraja.

Actualmente, subir el Cerro Saraja sigue siendo posible y disfrutar de su grandiosidad, es igual; pero no podemos dejar de lamentar y no queremos callar lo que sienten los jóvenes y niños cuando suben a Saraja y ven que este imponente médano está ahora acordonado por casas que apenas dejan un angosto pasadizo para subirlo, observándose desde arriba la forma cómo va mermando la arena del Cerro de Saraja por uno de sus lados.

Depredación del Cerro Desde hace algún tiempo, el Cerro Saraja viene sufriendo la desmedida extracción de sus finas arenas por parte de inescrupulosos comerciantes de materiales de construcción, quienes provistos de camiones y volquetes de carga erosionan gravemente este histórico médano, elemento paisajístico de nuestra ciudad. Nadie supervisa la sistemática extracción de la arena, todos aquellos que tienen responsabilidad directa, permiten su depredación al mantener una actitud de silencio y haciéndose los “de la vista gorda”.

Saraja es un inmenso médano de bellas y suaves arenas formadas desde tiempos inmemoriales  -tal vez desde la misma aparición de los hombres en esta parte de lo que ahora se conoce como valles de Ica- por las migraciones sistémicas del efecto eólico.

Cerro Sagrado Para los antiguos iqueños fue un Cerro Sagrado, un Cerro al que nadie hubiera osado depredar y mucho menos retirar sus arenas o talar sus huarangos milenarios. La aparición de varios Pueblos Jóvenes -en las inmediaciones de la Urbanización Santa María y más recientemente, hasta en las mismas faldas del Cerro- ha permitido la construcción de pistas y caminos que ahora utilizan camiones y volquetes para retirar significativas cantidades de su arena.

El Cerro Saraja tiene especial trascendencia para la memoria colectiva y el imaginario de los iqueños. En él se sustentan leyendas que narran su origen o describen al misterioso Cerro de finas partículas de sílice.

Saraja mantuvo su encanto hasta inicios del siglo XX pero fue la mano del hombre la que extinguió la laguna que brotaba en su base y también hizo desaparecer la fauna silvestre que allí habitaba. En  este Cerro histórico Fray Ramón Rojas fijó una cruz de madera en su parte más alta, para que protegiera a la Ciudad de Ica.

Cerro de Raíz Fija Este médano de arena supera los 350 metros de altura, dimensión similar a la de los cerros de Huacachina. Está clasificado por especialistas como “de raíz fija” y conserva una humedad interna, alimentada por aguas subterráneas. En su interior se produce un sonido que proviene del choque entre sí de las partículas que lo conforman, fenómeno acústico que se puede apreciar cuando se escala el lomo principal, el cual podría desaparecer de continuar esta depredación ambiciosa de atentar contra todo aquello que la naturaleza ofrece al hombre generosamente.

Es tiempo de que las autoridades responsables declaren al Cerro Saraja como espacio intangible y protegido de Ica.

Cerro Saraja

Leyenda del Cerro Saraja; se cuenta que en la ciudad de ica vivía una familia apurimeña, conformada por Orco wajcha pastor de tarucas, su mujer pankataya, y walli Sumac, niña huérfana que la pareja adopto para que los sirvieran en todo.

Como la cosecha de maíz no abastecía el consumo diario, Orco se dedico al arriaje y a la niña le enviaba por frutos del lugar o por leña para cocinar. Un día, la niña buscando leña, llego hasta el enorme cerro de arena, observo una hermosa laguna de aguas frescas y cristalinas, se acerco a refrescarse, cuando vio a una bella mujer con voz dulce con quien tuvo una breve conversación, contándole sus penurias. La dama la consoló y le entrego unas mazorcas de maíz y le aconsejo: “SI CUMPLES CON TODOS TUS DEBERES Y TE PORTAS BIEN, ESTAS SE CONVERTIRÁN EN ORO”. Indicándole que al llegar a casa guarde las mazorcas donde nadie las vea y a los cinco días se convertirán en oro.

Efectivamente se habían convertido en oro. Como toda niña inocente corrió a contarle a pankatalla. Ellos, cuando finalmente malgastaron todo el oro, sin darle nada a la niña, obligaron a la bondadosa Walli Sumac que fuera por mas. La niña temerosa regreso a saraja y contó a la dama encantada, la causa de su regreso, Indico a la niña, que le diga a sus tutores: “QUE VENGAN A LA MEDIA NOCHE DE LA PRÓXIMA LUNA LLENA , QUE EL CERRO SE ABRIRÁ Y ELLOS PODRÁN SACAR RIQUEZAS”, Pero la niña debía quedar afuera.

Finalmente un 17 de mayo, noche de luna llena, fueron a saraja. Al llegar el cerro se abrió estrepitosamente, se veían montones de oro y cruzaron el cerro. Apenas hicieron esto, se ollo un estruendo y salio un ser monstruoso, ordenandoles a sus engendros que los encerraran, los ambiciosos quedaron sepultados por el encanto de saraja.

ABRAHAM VALDELOMAR

Abharam Valdelomar de Ica

Apenas vivió 31 años, pero en su corta vida conoció la fama y fue admirado como un auténtico valor de las letras peruanas. Abraham Valdelomar nació en Ica el 27 de abril de 1888.

Como narrador introdujo los elementos del modernismo concibiendo la creación literaria como un arte y como la expresión de un mensaje.

Valdelomar tuvo preferencia por el cuento y la novela, pero no limitó su producción literaria a este género. Escribió para el teatro y fue ensayista depurado, estricto, bien informado y metódico.

Muy pequeño fue llevado a Pisco y allí transcurrió su infancia. Los años en el puerto marcaron una huella indeleble en la personalidad de Valdelomar y en su obra literaria aparece siempre la evocación pueblerina, las remembranzas hogareñas, el paisaje del puerto.

Se sintió atraído por lo incásico y describió con admirable maestría los usos y costumbres de la vida cotidiana en el antiguo Perú. Su cuento «Camino hacia el sol» nos ofrece un cuadro brillante, cargado de imágenes del Tahuantinsuyo.

Ingresó en el periodismo, no como redactor sino como dibujante, trabajando en Aplausos y Silbidos, GilBlas, Ilustración Peruana, Actualidades y otras publicaciones. En 1910 aparecen sus primeras cró-nicas. La municipalidad de Lima premia su obra Con la argelina al viento y se publican sus primeros cuentos: «La ciudad de los tísicos» y «La ciudad muerta».

Abraham Valdelomar

Firma con el seudónimo de «Conde de Lemos» y colabora activamente en La Prensa y otras publicaciones. Una de sus mejores obras, «El caballero Carmelo» gana el concurso

organizado por La Nación en 1913. Publica su primer libro La Maríscala, drama histórico en un prólogo y seis jornadas.

Sus trabajos siguen ocupando lugar destacado en las páginas literarias de diarios y revistas: «Yerba santa», «Diálogos máximos», «Belmonte el trágico», «Los amores de Pizarro», «Verdolaga», dan muestras de su talento.

En 1919 acude al Congreso Regional de Ayacucho como diputado por Ica. En la plenitud de su vida y cuando mucho se esperaba de su talento, muere trágicamente el 2 de noviembre en esa ciudad.