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Las Brujas de Cachiche 🧙‍♀️ Parque temático

Ubicado en Santa Rosa de Cachiche (centro poblado de Ica, Perú) el parque temático de #LasBrujasDeCachiche. Este lugar era sinónimo de hechicería. En él residían varias brujas que huyeron de la Santa Inquisición de Europa.

TURISMO – PARQUE BRUJAS DE CACHICHE

Puedes visitar este parque temático que se encuentra a solo 4 km del centro de la ciudad de ICA donde podrás observar estatuas que hacen referencia a los tiempos de brujería y que algunos dicen seguir practicando.

PARQUE TEMÁTICO - LAS BRUJAS DE CACHICHE | TURISMO EN ICA PERÚ
PARQUE TEMÁTICO – LAS BRUJAS DE CACHICHE | TURISMO EN ICA PERÚ

El pueblo de Cachiche, que significa lugar  o tierra salada, fue sinónimo de hechicería para muchos peruanos. Parecía un pueblo de brujas, ya que albergó a innumerables mujeres que de acuerdo con los iqueños, poseían poderes sobrenaturales. Los lugareños mencionan que servían para extirpar los males del cuerpo y preparar brebajes para diversas santerías. Si bien es cierto que Ica y su Oasis de la Huacachina, además de las dunas del diserto e islas llamativas atrae mucha actividad turística, el pueblo de Cachiche también es un símbolo de este departamento, por su misterio, leyenda, belleza y relatos.

Galería de Imágenes de Parque Temático Las Brujas de Cachiche 🧙‍♀️
GALERÍA DE IMÁGENES del Parque temático de Las Brujas de Cachiche

Cachiche es conocido desde hace mucho tiempo como un pueblo de brujas, brujos y hechiceras, quizá la más famosa fue Julia Hernández Pecho Viuda de Díaz, una bruja que según cuentan murió a los 106 años de edad, luego de una larga y difícil vida, pero en los que solo hizo hechizos buenos, de los que curan, de los que reconcilian corazones. Ella no hacía daño. Ella no era “malera”.Este monumento inmortaliza su paso por este pueblo, donde aun muchos de sus habitantes se dedican a este arte.

Vídeo – RELATO DE LA HISTORIA DE LA BRUJA DE CACHICHE “DESCARGAR PDF”

Leyenda de La Palmera de 7 Cabezas que complementa al Parque temático Brujas de Cachiche.

Además, los escenarios del caserío de Cachiche, permiten al visitante, disfrutar también de otras actividades, como deportes de aventura en sus arenales, acampar en el lugar, degustar de la exquisita comida que se sirve en Cachiche, además dan la oportunidad al visitante de comprar artesanías, así como  participar de los distintos eventos, y rituales que tienen lugar en este ancestral pueblo, en ciertos periodos del año.

Historia del Cerro Saraja

Cuantas veces hemos admirado desde abajo el Cerro Saraja y hemos reafirmado su grandeza una vez que llegamos a su cima. Desde pequeños, los iqueños ascendimos a él durante paseos dominicales con nuestros hermanos, padres y/o amigos, sintiendo regocijo y felicidad al llegar a su cumbre, tocando la cruz de madera en lo alto y desde allí observando el panorama iqueño en todo su esplendor, el verdor del valle, el Templo de Luren, el Colegio San Luis Gonzaga, la Iglesia San Francisco y otros lugares apreciados y queridos por nuestros coterráneos.

Años atrás, muchos habitantes de Ica acostumbraban realizar competencias en la madrugada, para ver quién o cuál grupo era el primero en subir a Saraja.

Narración antigua y actualidad Una narración antigua, publicada en la Voz de Ica, explica cómo los escolares  se dirigían a Sajara no sólo para regodearse jugando en los arenales, sino también para refrescarse en las aguas de su Laguna llamada también Saraja.

Actualmente, subir el Cerro Saraja sigue siendo posible y disfrutar de su grandiosidad, es igual; pero no podemos dejar de lamentar y no queremos callar lo que sienten los jóvenes y niños cuando suben a Saraja y ven que este imponente médano está ahora acordonado por casas que apenas dejan un angosto pasadizo para subirlo, observándose desde arriba la forma cómo va mermando la arena del Cerro de Saraja por uno de sus lados.

Depredación del Cerro Desde hace algún tiempo, el Cerro Saraja viene sufriendo la desmedida extracción de sus finas arenas por parte de inescrupulosos comerciantes de materiales de construcción, quienes provistos de camiones y volquetes de carga erosionan gravemente este histórico médano, elemento paisajístico de nuestra ciudad. Nadie supervisa la sistemática extracción de la arena, todos aquellos que tienen responsabilidad directa, permiten su depredación al mantener una actitud de silencio y haciéndose los “de la vista gorda”.

Saraja es un inmenso médano de bellas y suaves arenas formadas desde tiempos inmemoriales  -tal vez desde la misma aparición de los hombres en esta parte de lo que ahora se conoce como valles de Ica- por las migraciones sistémicas del efecto eólico.

Cerro Sagrado Para los antiguos iqueños fue un Cerro Sagrado, un Cerro al que nadie hubiera osado depredar y mucho menos retirar sus arenas o talar sus huarangos milenarios. La aparición de varios Pueblos Jóvenes -en las inmediaciones de la Urbanización Santa María y más recientemente, hasta en las mismas faldas del Cerro- ha permitido la construcción de pistas y caminos que ahora utilizan camiones y volquetes para retirar significativas cantidades de su arena.

El Cerro Saraja tiene especial trascendencia para la memoria colectiva y el imaginario de los iqueños. En él se sustentan leyendas que narran su origen o describen al misterioso Cerro de finas partículas de sílice.

Saraja mantuvo su encanto hasta inicios del siglo XX pero fue la mano del hombre la que extinguió la laguna que brotaba en su base y también hizo desaparecer la fauna silvestre que allí habitaba. En  este Cerro histórico Fray Ramón Rojas fijó una cruz de madera en su parte más alta, para que protegiera a la Ciudad de Ica.

Cerro de Raíz Fija Este médano de arena supera los 350 metros de altura, dimensión similar a la de los cerros de Huacachina. Está clasificado por especialistas como “de raíz fija” y conserva una humedad interna, alimentada por aguas subterráneas. En su interior se produce un sonido que proviene del choque entre sí de las partículas que lo conforman, fenómeno acústico que se puede apreciar cuando se escala el lomo principal, el cual podría desaparecer de continuar esta depredación ambiciosa de atentar contra todo aquello que la naturaleza ofrece al hombre generosamente.

Es tiempo de que las autoridades responsables declaren al Cerro Saraja como espacio intangible y protegido de Ica.

La Achirana del Inca

El destacado escritor peruano Ricardo Palma (1833-1919), en su libro Tradiciones Peruanas, cuenta la interesante leyenda de ‘La Achirana del INCA.

El año 1 412, el Inca Pachacútec, acompañado de su hijo, el príncipe imperial Yupanqui, y de su hermano Cápac Yupanqui, emprendió la conquista del valle de Ica. Los habitantes, si bien de índole pacífica, tenían elementos para la guerra. Comprendiéndolo así el gran monarca, antes de recurrir a las armas, propuso a los iqueños que se sometiesen a su paternal gobierno. Estos aceptaron de buen grado.

Visitando Pachacútec  el feraz territorio que acababa de sujetar a su dominio, sedetuvo una semana en el pago llamado Tate, del cual era propietaria una anciana, aquien acompañaba una bellísima doncella, hija suya.

La Leyenda de la Achirana del Inca
La Achirana del Inca, ubicado en la provincia de Ica, en el distrito de la Tinguiña, ubicado el este de esta ciudad.

El conquistador de pueblos creyó también de fácil conquista el corazón de la joven, pero ella, que amaba a un galán de la comarca, tuvo la energía para resistir alos enamorados ruegos del prestigioso y omnipotente soberano.

Al fin, Pachacútec perdió toda esperanza de ser correspondido y, tomando entre sus manos las de la joven, le dijo:

―Quédate en paz, paloma de este valle, y que nunca la niebla del dolor tienda su velo sobre el cielo de tu alma. Pídeme alguna merced que a ti y a los tuyos haga recordar siempre el amor que me inspiraste.

―Señor ―le contestó la joven, poniéndose de rodillas y besando la orla del manto real―, grande eres y para ti no hay imposibles. Si te satisface la gratitud de mi pueblo, te ruego que des agua a esta comarca. Siembra beneficios y tendrás cosecha de bendiciones.

―Discreta eres, doncella, y me cautivas con tus palabras como con el fuego de tu mirada. ¡Adiós, ilusorio ensueño de mi vida! Espera diez días y verás realizado lo que pides.

Y el caballeroso monarca, subiendo al anda de oro que llevaban en hombros los nobles del reino, continuó su viaje triunfal.

La Leyenda de la Achirana del Inca
Cuarenta mil hombres del ejército Inca durante diez días abrieron el cauce que lleva del Molino y del Trapiche y termina en Tate

Durante diez días los cuarenta mil hombres del ejército se ocuparon en abrir el cauce que empieza en los terrenos del Molino y del Trapiche y termina en Tate, lugar donde habitaba la hermosa joven.

El agua de la “achirana del Inca” suministra ahora abundante riego a las haciendas que hoy se conocen con los nombres de Chabalina, Belén, San Jerónimo,Tacama, San Martín, Mercedes, Santa Bárbara, Chanchajaya, Santa Elena, Vista Alegre, Pongo, Pueblo Nuevo y, por fin, Tate.

Según la tradición, ese es el origen de la achirana del inca, voz quechua que significa: “Lo que corre limpiamente hacia lo que es hermoso”

Leyenda de la Achirana del Inca

El agua no solo es vida, también es amor. Por ella se han tejido muchas leyendas e historias. En Perú existe un largo canal de regadío en una zona desértica de la costa del Pacífico, construido gracias al amor no correspondido de acaso el más grande jefe conquistador del imperio incaico, cuyo reino se extendió por varios países de América del Sur.