María Reiche, la guardiana del misterio del desierto de Nazca, se enamoró de la nada del desierto y en él dio su vida. A él dedicó su existencia en solitario: a investigar, elucubrar, descubrir, limpiar, cuidar y conservar algo que pasó de misterio indescifrable y desconocido por la mayoría a atracción turística demasiado visitada. En la inmensidad de la llanura peruana había unas líneas geométricas imposibles de entender y a las que la científica alemana se empeñó en dotar de significado.

La Guardiana Del Desierto - María Reiche - Líneas de Nazca
Personaje Ilustre de Nasca Perú

DONDE NACIÓ LA DAMA DEL DESIERTO?

Nació en Dresden el 15 de mayo, del año 1903. Fue la mayor de tres hermanos y, tras una infancia feliz, pudo estudiar matemáticas, física y geografía en la Universidad Técnica de Dresde y Hamburgo, en la que se graduó en 1928.

UNA CITA CON EL DESTINO

Cusco, 1932. Cuatro años después de graduarse de la Universidad Técnica de Dresde y Hamburgo, donde estudió matemáticas, física y geografía, María Reiche recibe la oportunidad de cumplir su ilusión de salir de su país. Acepta la oferta de trabajar como tutora privada de los hijos del cónsul de Alemania en Cusco.

Nacida en Dresden en 1903, María vivió su juventud en uno de los periodos más turbulentos de la Historia humana: la Primera Guerra Mundial y el periodo de entreguerras. El periodo también forja su actitud ante la vida. María Reiche era una mujer aventurera, de gran curiosidad y decisión. Llegó al Perú casi por casualidad, sin imaginar que en este país de hermosos paisajes andinos encontraría la pasión que cambió su vida. 

Pasó tres años en Cusco y se instaló en Lima, donde trabajó restaurando textiles precolombinos en el Museo Nacional de Perú y traduciendo textos para intelectuales de la época, entre ellos Julio C. Tello y Paul Kosok. Es en ese contexto donde despertó su interés por la arqueología peruana. Se había enamorado del Perú.

Pero regresó a Alemania en 1936, obligada por las leyes del  régimen de Adolf Hitler, que obligaban a todos los alemanes a volver a la patria. “En las primeras cartas que envió desde Perú a su hermana y a su madre, Maria relata que se había enamorado del país y su gente y que no deseaba retornar a Alemania”, explica Christiane Richter, autora de numerosos textos sobre las Líneas de Nasca y presidenta de la Asociación Dra. Maria Reiche en una entrevista a la Deutsche Welle.

Cuando en 1941 tuvo la posibilidad de viajar a Nasca con el arqueólogo Paul Kosok, nunca volvió a salir del Perú. 

MISTERIO EN EL DESIERTO

Kosok ya había descubierto las líneas de Nasca 1927. Había calculado que los dibujos fueron hechos entre los años 200 a.C. y el 500 d.C., en un área de unos 450 Km2, y solo podían apreciarse desde el aire. El arqueólogo las llamó “el libro astronómico más grande del mundo”, que marcaba los solsticios de invierno y verano. 

Durante su trabajo con María Reiche, le mostró fotos que había tomado a las líneas desde un avión. Ella se apasionó a tal punto que en 1948, cuando Kosok se fue del Perú, asumió su trabajo. Pero había un misterio por resolver y mucho por proteger: además del misterio sobre su uso en la sociedad Nasca, las líneas estaban dibujadas en bajo relieve, con surcos sobre la arena y era muy fácil pisarlas sin querer y destruirlas.  

Lineas de Nasca
Las Líneas de Nasca solo pueden verse desde el aire, por eso muchos piensan que tuvieron significados rituales

Durante décadas, María Reiche se dedicó a ambas tareas. En el campo académico, confirmó que muchas de las Líneas de Nasca guardan relación con los solsticios y elaboró la teoría de que se trataba de un calendario astronómico, llegando a la conclusión de que estaban destinadas a fijar los ciclos y los cambios climáticos en las sociedades agrarias de la civilización Nasca. 

También las catalogó: al trazar el mapa del área investigada con la ayuda de la Fuerza Aérea Peruana descubrió que las figuras representan 18 diferentes tipos de animales y aves, además de cientos de figuras y formas geométricas. 

Pero para poder estudiarlas, el mayor reto era cuidarlas. María Reiche se instaló en el desierto, en una cabaña. “Probablemente vivía sin electricidad ni agua”, explica César Coloma Porcari, investigador del patrimonio cultural peruano a BBC Mundo. «Cualquier persona podía pasar por encima de las líneas porque no se ven desde el suelo. Ella se dedicó a tratar de evitar eso y lo logró. Tuvo la gran valentía de defender el lugar», agrega. 

En 1993 las Líneas de Nasca se convirtieron en reserva arqueológica y parte del Patrimonio Cultural de la Nación de Perú. Desde 1994, el Comité de la Unesco las declaró Patrimonio de la Humanidad. María Reiche nunca se cansó de amarlas, estudiarlas, protegerlas y enseñarlas al mundo. 

COMO SE LE CONOCE A MARÍA REICHE?

  • Dama de Nasca
  • Guardiana del Desierto
  • La Dama de la Escoba
  • La mujer escondida tras las líneas de Nasca
  • La Loca de la Escoba
  • La Mujer que Barría el Desierto
  • La Dama de la Pampa

DATOS CURIOSOS DE LA DAMA DE LA PAMPA

Pampa de Nasca, finales de los años 40. Una joven María Reiche vive desde hace unos meses en una choza, sin electricidad, ni agua corriente y todos los días barre el desierto. Los pobladores la consideran «casi tan extraña como las líneas mismas». Pero ella tiene una misión. Sabe que en esa aparente nada, tan inmensa como sus sueños, existe un tesoro y ella está decidida a protegerlo y estudiarlo. 

Choza de María Reiche Personaje Ilustre de Nasca Perú

La primera noticia que se escribió sobre María Reiche tiene que ver con lo extraño de su trabajo. “Una vez un borracho la amenazó con una piedra, así que sacó su sextante y se lo apuntó. Al día siguiente los periódicos locales publicaron la historia de una espía alemana loca y armada entre ellos», cuenta su biografía en The Smithsonian Magazine.

Iba armada, sí. Pero con una mente matemática, cintas métricas, una brújula, su sextante -una herramienta que permite determinar la posición de los astros-, una libreta de mano y una escoba. De aquella manera, midió casi 50 figuras y mil líneas, e investigó su orientación astronómica. Pero además protegió el área, de unos 450 kilómetros cuadrados, hasta convertirlo en Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. 

Auto Volkswagen de María Reiche

Durante muchos años Reiche convirtió un viejo y desgastado Volkswagen Escarabajo en su casa para estar cerca de las enigmáticas y misteriosas figuras.

En 1949 María Reiche publicó su primer artículo sobre las líneas de Nazca: ‘Mistery on the desert. A study of the ancient figures and strange delineated surface’ (Misterio en el desierto. Un estudio de las figuras antiguas y la extraña superficie delineada). Gracias a sus investigaciones, que se prolongaron durante varias décadas, ahora disponemos de cientos de mapas, planos y fotografías de los diseños y figuras que pueblan aquella gran extensión.

Según la teoría de María Reiche, los habitantes de Nazca utilizaron esas figuras como sistema astronómico, calendario de lluvias y planificación de cosechas. Por ejemplo, al estudiar la figura de la parihuana o flamenco (que ocupa una superficie de 300 metros), Reiche descubrió que si “nos paramos en su cabeza en las mañanas del 20 al 23 de junio y seguimos con nuestra mirada la dirección del pico, podremos observar claramente la salida del sol, exactamente en un punto de un cerro ubicado en esa dirección”.

Aunque hasta la década de los 80 del pasado siglo la teoría de María Reiche fue la hipótesis más aceptada sobre las figuras de Nazca, posteriores investigaciones apuntan a que los geoglifos son manifestaciones de una tradición de organización social, así como de prácticas religiosas y conceptos culturales que desaparecieron debido a la desertización de la zona, aunque las figuras han llegado hasta nuestros días gracias a las condiciones climáticas especiales que se dan allí.

LINEAS DE NAZCA – ALIENÍGENAS ANCESTRALES

CARICATURA A LA DAMA DE LA ESCOBA

CARICATURA A LA DAMA DE LA ESCOBA
Homenaje de María Reiche en caricatura visto en OMAR & HUMOR

Y lo hizo hasta que no pudo más. Cuando en 1992, a sus 89 años, recibió la nacionalidad peruana, comentó “Yo les digo: yo soy chola”, mostrando su aprecio por el Perú. “Tengo definida mi vida hasta el último minuto. El tiempo será poco para estudiar la maravilla que encierran las pampas de Nasca, y ahí moriré”, apuntó una vez. Murió en Lima, a los 95 años.